miércoles, 23 de septiembre de 2009

SANTO PADRE PÍO DE PIETRELCINA 1887 - 1968


"Siempre humíllense amorosamente ante Dios y ante los hombres. Porque Dios le habla a aquellos que son verdaderamente humildes de corazón, y los enriquece con grandes dones." Padre Pío

El Padre Pío

Nació en el seno de una humilde y religiosa familia de agricultores, el 25 de mayo de 1887, en una pequeña aldea del Sur de Italia, llamada Pietrelcina.Recibió su primera instrucción de un maestro privado y a la edad de 15 años hizo su ingreso en el Noviciado de los Padres Capuchinos en la Ciudad de Morcone. De débil salud, pero de excepcional fuerza de voluntad, pudo completar sus estudios y gracias a una continua asistencia divina tuvo la ansiada ordenación sacerdotal. El 10 de Agosto de 1910 celebró su primera Misa, en la Catedral de Benevento. Ocho años más tarde, el 20 de Septiembre de 1918, aparecieron visiblemente las llagas de Nuestro Señor en

sus manos, pies y costado izquierdo del pecho, haciendo del P. Pío el primer sacerdote estigmatizado en la historia de la Iglesia (recuerden que San Francisco no era sacerdote).

Fue heroico en su apostolado sacerdotal, que duró 58 años. Grandes multitudes, de todas las nacionalidades pasaron por su confesionario. Lasconversiones fueron innumerables. Diariamente recibía centenares de cartas de fieles, que pedían su consejo iluminado y su dirección espiritual, la cual ha siempre significado un retorno a la serenidad, a la paz espiritual y al coloquio con Dios. Toda su vida no ha sido otra cosa que una continua oración y penitencia, lo cual no impedía que sembrase a su alrededor felicidad y gran alegría entre aquellos que escuchaban sus palabras, que eran llenas de sabiduría o de un extraordinario sentido del humor. A través de sus cartas al Confesor, se descubren tremendos e insospechables sufrimientos espirituales y físicos, seguidos de dicha inefable, derivada de su intima y continua unión con Dios, que fomentaba su ardiente amor por la Eucaristía y por la Santísima Virgen.

El Papa Juan Pablo II lo c

onoció personalmente en 1947, poco después de su ordenación sacerdotal. Según rumores, el Padre Pío profetizó que aquel joven sacerdote sería un día Papa.

El Señor lo llamó a recibir el premio celestial el 23 de Septiembre de 1968. Tenía 81 años. Durante 4 días su cuerpo fue expuesto ante millares de personas que formaban una enorme columna que no conoció interrupción hasta el momento del funeral, al cual asistieron más de cien mil personas.

Millones visitan su tumba en el pueblo de San Giovanni Rotondo, Italia. Entre ellos el Papa Juan Pablo II. El P. Pío está sepultado en la cripta del Santuario de Nuestra Señora de las Gracias, San Giovanni Rotondo. Es visitado por un número siempre creciente de peregrinos de todo el mundo.

Los preliminares de su Causa de Beatificación y Canonización se iniciaron en noviembre de 1969. Declarado Venerable el 18 de diciembre de 1997 y Beato, el 2 de mayo de 1999. Será declarado Santo el 16 de junio de 2002, en la Plaza de San Pedro en Roma, por S.S. Juan Pablo II.


ORACIÓN

Bienaventurado P. Pio, testigo de fe y de amor.

Admiramos tu vida como fraile Capuchino, como sacerdote y como testigo fiel de Cristo. El dolor marcó tu vida y te llamamos "Un crucificado sin Cruz".

El amor te llevó a preocuparte por los enfermos, a atraer a los pecadores, a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del perdón.

Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida, y sigues ahora en el cielo haciendo bien e intercediendo por nosotros.

Queremos contar con tu ayuda. Ruega por nosotros.
Lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

domingo, 20 de septiembre de 2009

Obstáculos que superar.


Algunos de los hombres y mujeres más famosos del mundo han tenido que superar incapacidades y adversidad es que hubieran destrozado un alma más frágil. Como las mariposas que salen de su capullo, estas grandes figuras históricas lucharon y vencieron los límites marcados por las circunstancias, de una manera que hace que sus logros sean aún más sobresalientes. Mientras que el obstáculo en sí no produce la genialidad, algunos pueden argumentar que “el recipiente” para una auténtica grandeza incluye un toque de fortaleza.

A veces el origen de la dificultad es médico. Una niña que nació de una mujer moribunda a causa de la tuberculosis, se convirtió en Marie Curie. La parálisis infantil no detuvo a Franklin D. Roosevelt. Incluso la pérdida de la capacidad auditiva no disminuyó la grandeza del compositor Ludwig van Beethoven.

Las barreras sociales y económicas son también reales, pero no insuperables. Un niño educado en la absoluta pobreza, puede convertirse en otro Abraham Lincoln o Enrico Caruso. Ser negro en una sociedad regid a por la discriminación, no impidió a Booker T. Washington, Martin Luther King, Harriet Tubman, Marian Anderson, Jesse Owens o George Washington Carver desarrollar sus potencialidades.

Las barreras educativas no detendrán a los talentosos. Piensa en Albert Einstein. Este genio fue clasificado como “de lento Aprendizaje”, “retrasado” e “ineducable”, y aún así, vivió para demostrar que la gente estaba equivocada.

Finalmente, numerosos obstáculos no son suficientes para detener la verdadera grandeza. Un niño judío, nacido de sobrevivientes de un campo de concentración nazi y paralizado de la cintura para abajo a la edad de cuatro años, se convirtió en el incomparable violinista Itzhak Perlman.

Anónimo

martes, 15 de septiembre de 2009

15 de septiembre: LA VIRGEN DOLOROSA


Los siete dolores de la Santísima Virgen que han suscitado mayor devoción son: la profecía de Simeón, la huida a Egipto, los tres días que Jesús estuvo perdido, el encuentro con Jesús llevando la Cruz, su Muerte en el Calvario, el Descendimiento, la colocación en el sepulcro.

Simeón había anunciado previamente a la Madre la oposición que iba a suscitar su Hijo, el Redentor. Cuando ella, a los cuarenta días de nacido ofreció a su Hijo a Dios en el Templo, dijo Simeón: "Este niño debe ser causa tanto de caída como de resurrección para la gente de Israel. Será puesto como una señal que muchos rechazarán y a ti misma una espada te atravesará el alma" (Lc 2,34).
El dolor de María en el Calvario fue más agudo que ningún otro en el mundo, pues no ha habido madre que haya tenido un corazón an tierno como el de la Madre de Dios. Cómo no ha habido amor igual al suyo. Ella lo sufrió todo por nosotros para que disfrutemos de la gracia de la Redención. Sufrió voluntariamente para demostrarnos su amor, pues el amor se prueba con el sacrificio.
No por ser la Madre de Dios pudo María sobrellevar sus dolores sino por ver las cosas desde el plan de Dios y no del de sí misma, o mejor dicho, hizo suyo el plan de Dios. Nosotros debemos hacer lo mismo. La Madre Dolorosa nos echará una mano para ayudarnos.

La devoción a los Dolores de María es fuente de gracias sin número porque llega a lo profundo del Corazón de Cristo. Si pensamos con frecuencia en los falsos placeres de este mundo abrazaríamos con paciencia los dolores y sufrimientos de la vida. Nos traspasaría el dolor de los pecados.

La Iglesia nos exhorta a entregarnos sin reservas al amor de María y llevar con paciencia nuestra cruz acompañados de la Madre Dolorosa. Ella quiere de verdad ayudarnos a llevar nuestras cruces diarias, porque fue en le calvario que el Hijo moribundo nos confió el cuidado de su Madre. Fue su última voluntad que amemos a su Madre como la amó Él.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Las Espigas de trigo.


Un labrador recorría con su hijo los campos para ver si el trigo ya estaba

maduro.


—Padre —preguntó el niño—, ¿por qué algunas espigas de trigo están inclinadas hacia el suelo y otras tienen la cabeza erguida? Estas últimas deben ser las mejores, las que dejan caer la cabeza no se deben poder aprovechar.


El padre cogiendo una de las espigas que se doblaban le dijo:


— ¡Fíjate, hijo mío! Esta espiga que se inclina con modestia es perfecta, está cuajada de grano pero ésta otra que se levanta con tanto orgullo en el trigal; está seca y es inaprovechable.


Así pasa muchas veces en el mundo: Los soberbios son secos, nulos, no sirven para nada; los humildes son útiles y preciosos.


Anónimo

lunes, 7 de septiembre de 2009

Natividad de La Virgen María (8 de septiembre)


Esta fiesta mariana tiene su origen en la dedicación de una iglesia en Jerusalén, pues la piedad cristiana siempre ha venerado a las personas y acontecimientos que han preparado el nacimiento de Jesús. María ocupa un lugar privilegiado, y su nacimiento es motivo de gozo profundo. En esta basílica, que había de convertirse en la iglesia de Santa Ana (siglo XII), san Juan Damasceno saludó a la Virgen niña: "Dios te salve, Probática, santuario divino de la Madre de Dios … ¡Dios te salve, María, dulcísima hija de Ana!". Aunque el Nuevo Testamento no reporta datos directos sobre la vida de la Virgen María, una tradición oriental veneró su nacimiento desde mediados del siglo V, ubicándolo en el sitio de la actual Basílica de "Santa Ana", en Jerusalén. La fiesta pasó a Roma en el siglo VII y fue apoyada por el Papa Sergio I. Su fecha de celebración no tiene un origen claro, pero motivó que la fiesta de "La Inmaculada Concepción" se celebrara el 8 de diciembre (9 meses antes). El Papa Pío X quitó esta celebración del grupo de las fiestas de precepto
Oración:
Concede, Señor, a tus hijos el don de tu gracia, para que, cuantos hemos recibido las primicias de la salvación por la maternidad de la Virgen María, consigamos aumento de paz en la fiesta de su Nacimiento. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Árbol de Invierno

Recuerdo que un invierno mi padre necesitaba leña, así que buscó un árbol muerto y lo cortó. Pero después, en la primavera, vio desolado, que al tronco marchito le brotaron renuevos. Mi padre dijo: Estaba yo seguro de que ese árbol estaba muerto.

Había perdido todas las hojas en el invierno. Hacía tanto frío, que las ramas se quebraban y caían como si no le quedara al viejo tronco una pizca de vida.

Pero ahora advierto que aún a levantaba la vida en aquel tocón. Y volviéndose hacia mí, me aconsejó: —Nunca olvides esta importante lección: jamás cortes un árbol en invierno.

Jamás tomes una decisión negativa en tiempo adverso. Nunca tomes las más importantes decisiones cuando estés en tu peor estado de ánimo. Espera. Sé paciente.

La tormenta pasará. Recuerda que la primavera volverá.

Robert Schuller

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