jueves 1 de marzo de 2012
miércoles 29 de febrero de 2012
ORACION Señor en ti confío
ORACION
Señor en ti confío
Dios mío, me siento muy débil,
tan abatido... me faltan fuerzas.
No puedo más.
Estoy aquí, frente a ti,
sin esperanza y sin ánimo.
Sólo tú puedes salvarme ahora.
Sólo en ti puedo encontrar refugio.
Mantente junto a mí.
Si tu mano me conduce
nada podrá hacerme tropezar,
nada podrá separarme de tu amor.
Todo el bien que he hecho en la vida
te lo ofrezco, Señor,
y todas mis culpas te las presento.
Sé que tú no me condenarás
pues me aceptas tal y como soy.
Enséñame a contar siempre contigo,
a poner en ti mi confianza.
Se que tú eres mi Dios,
Dios bueno y fiel
Dios que me abre los brazos
y me sostiene.
Amén
Señor en ti confío
Dios mío, me siento muy débil,
tan abatido... me faltan fuerzas.
No puedo más.
Estoy aquí, frente a ti,
sin esperanza y sin ánimo.
Sólo tú puedes salvarme ahora.
Sólo en ti puedo encontrar refugio.
Mantente junto a mí.
Si tu mano me conduce
nada podrá hacerme tropezar,
nada podrá separarme de tu amor.
Todo el bien que he hecho en la vida
te lo ofrezco, Señor,
y todas mis culpas te las presento.
Sé que tú no me condenarás
pues me aceptas tal y como soy.
Enséñame a contar siempre contigo,
a poner en ti mi confianza.
Se que tú eres mi Dios,
Dios bueno y fiel
Dios que me abre los brazos
y me sostiene.
Amén
ORACIÓN PARA SANTIFICAR EL DÍA.
Señor, en el silencio de este día que comienza, vengo a pedirte la paz, la prudencia, la fuerza. Hoy quiero mirar al mundo con ojos llenos de amor, ser paciente, comprensivo, dulce y prudente. Ver por encima de las apariencias a tus hijos como Tu mismo los ves y así no ver más que el bien en cada uno de ellos. Cierra mis ojos a toda calumnia, guarda mi lengua en toda maldad, que sólo los pensamientos caritativos permanezcan en mi espíritu, que sea benévolo y alegre, que todos los que se acerquen a mí sientan tu presencia. Revísteme de Ti, Señor, y que a lo largo de este día yo te irradie.
Nuestro sitio en Internet: http://vmilagrosa.web44.net
martes 28 de febrero de 2012
Oración por los Hijos
Oración por los Hijos
Señor, ilumina la mente de nuestros hijos
para que conozcan el camino
que tú has querido para ellos,
para que te puedan dar gloria
y alcancen la salvación.
Sosténlos con tu fuerza,
para que alienten en su vida
los ideales de tu Reino.
Ilumínanos también a nosotros, sus padres,
para que les ayudemos a reconocer
su vocación cristiana
y a realizarla generosamente,
colaborando con tus inspiraciones interiores.
Amén.
miércoles 15 de febrero de 2012
ORACIÓN.
“Toma mi Señor, y recibe mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi
voluntad, todo mi haber y mi poseer. Tú me lo diste, a Tí, Señor, lo torno; todo
es tuyo; dispón de ello conforme a tu voluntad. Dame tu amor y gracia, que
esto me basta.
voluntad, todo mi haber y mi poseer. Tú me lo diste, a Tí, Señor, lo torno; todo
es tuyo; dispón de ello conforme a tu voluntad. Dame tu amor y gracia, que
esto me basta.
Espíritu Santo
inspírame lo que debo pensar, lo que debo decir, lo que debo callar, lo que debo escribir,lo que debo hacer.
Cómo debo obrar para procurar el bien de los hombres, el cumplimiento de mi misión y el triunfo del Reino de Cristo.
inspírame lo que debo pensar, lo que debo decir, lo que debo callar, lo que debo escribir,lo que debo hacer.
Cómo debo obrar para procurar el bien de los hombres, el cumplimiento de mi misión y el triunfo del Reino de Cristo.
Señor Jesús…
Te entrego mis manos para hacer tu trabajo.
Te entrego mis pies para seguir tu camino.
Te entrego mis ojos para ver como tú ves.
Te entrego mi lengua para hablar tus palabras.
Te entrego mi mente para que tú pienses en mí.
Te entrego mi espíritu para que tú ores en mí.
Te entrego mis manos para hacer tu trabajo.
Te entrego mis pies para seguir tu camino.
Te entrego mis ojos para ver como tú ves.
Te entrego mi lengua para hablar tus palabras.
Te entrego mi mente para que tú pienses en mí.
Te entrego mi espíritu para que tú ores en mí.
Sobre todo te entrego mi corazón para que en mí ames a tu Padre y a todos los hombres.
Te entrego todo mi ser para que crezcas tú en mí, para que seas tú, Cristo, quien viva, trabaje y ore en mí”.
Te entrego todo mi ser para que crezcas tú en mí, para que seas tú, Cristo, quien viva, trabaje y ore en mí”.
No dejes visitar nuestro sitio en Internet: http://vmilagrosa.web44.net/1.htm
lunes 9 de enero de 2012
Oración para los momentos difíciles
Señor, ya está aquí la cruz. Y yo me desoriento, y experimento una vez más la impotencia de ser hombre. La oscuridad me rodea, mientras voy buscando a tientas Tu rostro. Te confieso que la prueba se me hace muy dura, demasiado larga esta vez. No puedo más, Señor. No puedo. Ya no estoy seguro de nada, ni estoy para nada. Te veo en la Cruz, pero dudo, y el desaliento hace que me derrumbe en medio de la noche.
Intento rezar, pero ni eso puedo. Te hablo, pero la oración rebota en las frías paredes del silencio. Sé que estás aquí, que me observas y que me escuchas. Lo sé, y aunque no sienta nada quiero creerlo. Es más, lo creo. Creo en Tu divina Providencia que me prepara para algo que se me escapa.
Te lo entrego todo. Mi pesar, mis miedos, mis sentidos, mi futuro… Ocúpate Tú ahora de mis cosas, de la incertidumbre que ahora ahoga mi alma, tan llena de miserias. Espero sólo en Ti. Sobre todo en este momento en el que no veo ninguna salida. Haz que Tu rostro amanezca pronto en el horizonte de mi confusión. “Te estoy llamando, ven deprisa”.
Señor mío, sin Ti no entiendo lo que me sucede, ni sé cómo reaccionar. Sin Ti, ¡es todo tan difícil! Ven, ven pronto, sálvame de mi mismo, no te fíes de mí. Toma mi corazón, dame fuerza y valor, y líbrame de mis inquietudes e iniquidades. Ante Ti quiero humillarme y ofrecerte lo que soy. Es decir, nada. Creía que podía algo por mí mismo, y ya me ves, cada día que pasa soy más atolondrado.
A pesar de las tinieblas Te pido el don de la alegría. A pesar de las dificultades y del sufrimiento Te quiero más que nunca y espero sólo en Ti. Por favor, no me dejes. Ayúdame a sacar fruto abundante de este momento difícil. No dejes que caiga en la tristeza o en la angustia. No entiendo, no puedo…, pero soy hijo Tuyo. Líbrame pues de esta contrariedad. Si quieres, si lo ves conveniente.
Y hasta que ese momento llegue quiero abandonarme a ella, seguir Tu ejemplo redentor, abrazándome a Tu Cruz, junto a María. Porque ya no quiero ni deseo otra cosa que no sea Tu voluntad. Para resucitar siempre a la misericordia de Tu amor infinito.
Nuestro sitio en Internet: http://vmilagrosa.web44.net/1.htm
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





