miércoles, 16 de febrero de 2011

Sobre Santa Catalina Labouré.



Catalina Labouré nació el 2 de mayo de 1806 de una familia de agricultores. El 21 de abril de 1830 entró como novicia en la orden religiosa de las Filles de la Charité, en la casa madre de París, ubicada en la calle Rue du Bac. Allí Catalina, en 1830, tuvo la famosa aparición de la Virgen Inmaculada, que le dijo: “acuña una medalla siguiendo este modelo. Las personas que la llevarán en el cuello recibirán gracias abundantes”. Durante toda su permanencia en Rue du Bac, Catalina tuvo la gracia de ver a Jesús en la Hostia consagrada, sea en el momento de la Comunión como durante la exposición del Santísimo Sacramento.




Para saber más acerca de Santa Catalina Labouré puedes acceder a este enlace: 




http://vmilagrosa.web44.net/2.htm

lunes, 7 de febrero de 2011

7 de febrero. SAN TOBÍAS.






"Santo Señor, por tu nombre santísimo que todo lo puede,
te elevo esta humilde alabanza al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo trino.
Oh Señor, Tu que hiciste acompañar a tu siervo Tobías
por la presencia divina del arcángel Rafael,
para emprender el largo viaje,
y descubrir del pez los misterios de la naturaleza;
que lo llevaron a la victoria
contra el enemigo de Sara.
Oh Señor que devolviste la vista a Tobit
abre mis ojos para ver todo lo que debo ver.
Haz que yo también reciba Tu asistencia celestial
por la intercesión de San Tobías,
para que te hagas presente al lado mío,
en todos los caminos y especialmente,
a la hora de la prueba, para que mi fe
sea inquebrantable y me conduzca a la victoria
desde soplo sagrado de tu santo nombre.
Amén.

Nuestra web siempre a su disposición en: http://vmilagrosa.web44.net/1.htm

jueves, 3 de febrero de 2011

3 de Febrero: San Oscar, año 865.

Este gran misionero fue el evangelizador y primer obispo de los países escandinavos, o sea: Dinamarca, Suecia y Noruega. Murió muy joven, agotado de tanto misionar y de tanto trabajar por extender el reino de Cristo. Su muerte sucedió el 3 de febrero del año 865.

Propósito: Pediré a Dios que me conceda su gran fortaleza para ser fiel creyente hasta el final de la vida. Si no pido esta gracia quizás no la reciba, pero si la pido muchas veces la voy a conseguir, porque Jesús prometió: "Todo el que pide, recibe".

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