martes, 23 de marzo de 2010

La verdadera Devoción de La Virgen María.

 
San Luis María de Montfort, este nos dice que la verdadera devoción a la Santísima Virgen María, tiene las siguientes características:
1.Devoción Interior.
Es una devoción que procede del espíritu y del corazón, de la estima y del amor
que le tenemos a Ella, de la alta idea que nos hemos formado por sus grandezas.

2.Devoción tierna.
Es una devoción llena de confianza en Ella. Esta característica  hace que
recurramos a la Virgen en todas nuestras necesidades materiales y espirituales
con gran sencillez y ternura e imploremos su ayuda en las  tentaciones para que
nos sostenga, en las debilidades para que nos fortalezca, en los desalientos para
que nos reanime y en los contratiempos para que nos consuele.

3.Devoción santa.
Es una devoción que nos debe llevar a evitar el pecado y a imitar las virtudes
de María, tales como su humildad profunda, su extraordinaria fe , su obediencia,
su sufrimiento, su pureza, su paciencia, su dulzura, su oración, su caridad  y su
sabiduría.

4.Devoción constante.

La constancia en la devoción a la Santísima Virgen, nos va a consolidar en el
bien y animarnos para oponernos a lo mundano, a las pasiones, al diablo y sus
tentaciones.

5.Devoción desinteresada.
La verdadera devoción a María, nos va a inspirar a no buscarnos a nosotros
mismos, sino solo a Dios en su Santísima Madre. El verdadero devoto no lo es por
interés propio sino porque Ella merece ser servida; la sirve en las dificultades
y en las alegrías. La ama los mismo en el Calvario que en las bodas de Caná.


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sábado, 20 de marzo de 2010

domingo, 14 de marzo de 2010

Santa Rita

OH Dios, que en tu infinita misericordia te dignaste mirar
 amorosamente a tu fiel sierva Santa 
Rita y conceder por su mediación cuanto es imposible al
 esfuerzo de los hombres, a las previsiones del mundo y al ingenio humano, por el amor que  Santa Rita sintió hacia ti  muévete a misericordia de nosotros y socórrenos en nuestras
calamidades. Haz que todos conozcan que sólo tú eres la recompensa de los
 desamparados y la fuerza decuantos confían en ti.

PADRENUESTRO, AVEMARÍA Y GLORIA AL PADRE

jueves, 11 de marzo de 2010

Madre del Mundo.


 Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava.Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación. Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos. Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia –como lo había prometido a nuestros padres– en favor de Abrahán y su descendencia por siempre.Gloria al Padre.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Un minuto con el Divino Niño Jesús.


Bendíceme, Niño Jesús! Y ruega por mí sin cesar.      
Aleja de mí, hoy y siempre el pecado.
Si tropiezo, tiende tu mano hacia mí.
Si cien veces caigo, cien veces levántame.
Si yo te olvido, tú no te olvides de mí.
¡Si me dejas Niño, ¿Qué será de mí?

En los peligros del mundo asísteme.
Quiero vivir y morir bajo tu manto.
Quiero que mi vida te haga sonreír.
Mírame con compasión, no me dejes Jesús mío!
Y, al fin sal a recibirme y llévame junto a Ti.
Tu bendición me acompañe hoy y siempre.


Amén: Aleluya (Gloria al padre).

 AHORA OYE A TU SALVADOR.

Sigo tus luchas y quiero ayudarte.
Junto a Mí no desesperes.
Donde yo estoy no hay que temer.
Confía en mí y vencerás.
Quien me ama asegura su salvación.
Ante mí huyen el pecado y el infierno.
La victoria será de quien tenga Fé.

Según sea tu Fé, así serán las cosas que te sucederán” (S. Biblia Mt. 8-13)

Pueden seguir leyendo en el siguiente enlace:   

sábado, 6 de marzo de 2010

ORACION AL PADRE PIO.

Bienaventurado P. Pio, testigo de fe y de amor. Admiramos tu vida como fraile Capuchino, como sacerdote y como testigo fiel de Cristo. El dolor marcó tu vida y te llamamos "Un crucificado sin Cruz".



 El amor te llevó a preocuparte por los enfermos, a atraer a los pecadores, a vivir profundamente el misterio de la Eucaristía y del perdón.
Fuiste un poderoso intercesor ante Dios en tu vida, y sigues ahora en el cielo haciendo bien e intercediendo por nosotros.


Queremos contar con tu ayuda. Ruega por nosotros.

Lo pedimos por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

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