viernes, 13 de marzo de 2009

Advocaciones Marianas: Nstra Sra de Aparecida. (Brasil)


La historia cuenta que en el año 1717, El gobernador de Sao Paulo y Minas Gerais, don Pedro de Almeida y Portugal, Conde de Assumar, pasó por la villa de Guaratinguetá camino a villa Rica. Por tal motivo, los pobladores del lugar, queriendo agasajar al invitado, solicitaron a tres pescadores, Domingos Garcia, Filipe Pedroso e João Alves, una provisión de peces.

Estos hombres se encontraban en el río Paraiba, arrojando sus redes en el agua, cuando de repente al levantar una de ellas, encontraron una figura rota de terracota de la Virgen de la Concepción, de tan solo 36 cm. Primero hallaron el cuerpo y al arrojar otra vez la red lograron ubicar la cabeza. Luego del suceso, la pesca, que hasta ese momento había sido escasa, fue tan abundante, que tuvieron que volver a la costa por el peso que tenían sus pequeñas embarcaciones.

Uno de los pescadores llevó la imagen a su casa y le realizó un pequeño altar, unos años después crearon un oratorio, lugar que era visitado por todos los lugareños.
El 5 de mayo de 1743, se comenzó a construir un templo, que se inauguró el 26 de julio de 1745, venerando a la Virgen bajo la invocación de Nuestra Señora Aparecida.

El pueblo de Nuestra Señora Aparecida se encuentra a unos cuantos kilómetros de Guaratinguetá, villa del Estado de Sao Paulo.

Se ignora completamente como es que la imagen fue a parar al río, pero si se conoce su autor, un monje de Sao Paulo, llamado Frei Agostino de Jesús quien la moldeo en el año 1650.

La Virgen es de color moreno y esta vestida con un manto grueso bordado, sus manos se ubican en el pecho en posición de oración, fue coronada solemnemente en 1904, por don José de Camargo Barros, obispo de Sao Paulo.

El 16 de julio de 1930, Pío XI la declaró a Nuestra Señora Aparecida patrona de Brasil. El día 4 de julio de 1980, el Papa Juan Pablo II visito el santuario y le dio el título de Basílica.

miércoles, 11 de marzo de 2009

ORACIÓN A MARÍA, MADRE DE LA COMPASIÓN

ORACIÓN A MARÍA, MADRE DE LA COMPASIÓN

Señor Dios de ternura y de piedad que para revelarnos la misericordia del Padre nos has enviado a tu Hijo Jesús, que por nuestro amor se ofreció sobre el altar de la cruz para obtener el perdón de nuestros pecados y la salvación del mundo.

En el Calvario hizo entrega a San Juan de su Madre. Al pie de la cruz, ella acogió el testamento de amor de su Hijo y recibió como hijos a todos los hombres nacidos a la vida divina por la muerte de Cristo, convirtiéndose en Madre de misericordia y de compasión.

Santa María vuelve a nosotros tu mirada llena de misericordia y enséñanos la verdadera confianza y obediencia de la fe. Concédenos creer con todas nuestras fuerzas en el poder del amor misericordioso del Padre revelado en Jesús y de ofrecernos a este amor en la Eucaristía cotidiana para que nos convirtamos en ofrenda eterna a la gloria de Dios.

Como sostuviste la oración de los Apóstoles en el Cenáculo, pide para nosotros en el nombre de tu Hijo Jesús, la efusión del Espíritu Santo. Que él suscite nuestra oración de misericordia, nos conceda el don de oración y nos enseñe a vivir cada instante en la fidelidad y obediencia a su inspiración.

María, Madre de compasión, tu Hijo nos ha llamado a continuar tu obra de curación y compasión a todos los que sufren, especialmente a los que no conocen el amor del Padre; haz de nosotros testigos de su amor misericordioso y concédenos consolar los cuerpos y los corazones afligidos para que todos los hombres descubran las señales del Reino de Dios y su presencia en medio de nosotros. Amén.

domingo, 8 de marzo de 2009

San Juan de Dios. Fundador de la Comunidad de Hermanos Hospitalarios


  • Su Festividad: 8 de marzo
  • Fundador de la Orden Hospitalaria.
  • Nacionalidad: portuguesa.
  • Fecha de beatificación: 21 de septiembre de 1630 por Urbano VIII.
  • Fecha de canonización: 16 de octubre de1690 por Alejandro VIII.
  • Patrón: alcoholicos, alcoholismo, enfermos, encuadernadores, libreros, agonizantes, bomberos, enfermos de corazón, hospitales, personal hospitalario, enfermeras, impresores, editores,Tultepec (México).

Nació y murió un 8 de marzo. Nace en Portugal en 1495 y muere en Granada, España, en 1550 a los 55 años de edad.

De familia pobre pero muy piadosa. Su madre murió cuando él era todavía joven. Su padre murió como religioso en un convento.

En su juventud fue pastor, muy apreciado por el dueño de la finca donde trabajaba. Le propusieron que se casara con la hija del patrón y así quedaría como heredero de aquellas posesiones, pero él dispuso permanecer libre de compromisos económicos y caseros pues deseaba dedicarse a labores más espirituales.

La Sma. Virgen lo salvó de ser ahorcado, pues una vez lo pusieron en la guerra a cuidar un gran depósito y por no haber estado lo suficientemente alerta, los enemigos se llevaron todo. Su coronel dispuso mandarlo ahorcar, pero Juan se encomendó con toda fe a la Madre de Dios y logró que le perdonaran la vida. Y dejó la milicia, porque para eso no era muy adaptado.

Salido del ejército, quiso hacer un poco de apostolado y se dedicó a hacer de vendedor ambulante de estampas y libros religiosos.

Cuando iba llegando a la ciudad de Granada vio a un niñito muy pobre y muy necesitado y se ofreció bondadosamente a ayudarlo. Aquel "pobrecito" era la representación de Jesús Niño, el cual le dijo: "Granada será tu cruz", y desapareció.

Estando Juan en Granada de vendedor ambulante de libros religiosos, de pronto llegó a predicar una misión el famosos Padre San Luis de Avila. Juan asistió a uno de sus elocuentes sermones, y en pleno sermón, cuando el predicador hablaba contra la vida de pecado, nuestro hombre se arrodillo y empezó a gritar: "Misericordia Señor, que soy un pecador", y salió gritando por las calles, pidiendo perdón a Dios. Tenía unos 40 años.

Se confesó con San Juan de Avila y se propuso una penitencia muy especial: hacerse el loco para que la gente lo humillara y lo hiciera sufrir muchísimo.

Repartió entre los pobres todo lo que tenía en su pequeña librería, empezó a deambular por las calles de la ciudad pidiendo misericordia a Dios por todos su pecados.

ORACIÓN PARA PEDIR SU INTERCESIÓN

¡Glorioso San Juan de Dios, caritativo protector de los enfermos y desvalidos! Mientras vivisteis en la tierra no hubo quien se apartase de vos desconsolado: el pobre halló amparo y refugio; los afligidos consuelo y alegría; confianza los desesperados y alivio en sus penas y dolores todos los enfermos. Si tan copiosos fueron los frutos de vuestra caridad estando aún en el mundo, ¿qué no podremos esperar de vos ahora que vivís íntimamente unido a Dios en el Cielo? Animados con este pensamiento, esperamos nos alcancéis del Señor la gracia de… si es para mayor gloria de Dios y bien de nuestras almas. Amén.

jueves, 5 de marzo de 2009

Gracias, Madre Nuestra.

Gracias, Madre Nuestra

Gracias por ser Santa María.

Gracias por haberte abierto a la gracia, y a la escucha de la Palabra, desde siempre.
Gracias por haber acogido en tu seno purísimo a quien es la Vida y el Amor.
Gracias por haber mantenido tu "Hágase" a través de todos los acontecimientos de tu vida.
Gracias por tus ejemplos dignos de ser acogidos y vividos.
Gracias por tu sencillez, por tu docilidad, por esa magnífica sobriedad, por tu capacidad de escucha,
por tu reverencia, por tu fidelidad, por tu magnanimidad, y por todas aquellas virtudes que rivalizan en belleza entre sí y que Dios nos permite atisbar en Ti.
Gracias por tu mirada maternal, por tus intercesiones, tu ternura, tus auxilios y orientaciones.
Gracias por tantas bondades.
En fin, gracias por ser Santa María, Madre del Señor Jesúsy nuestra.

Amén.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Gratitud a Santa María


Gratitud a Santa María

Gracias por ser Santa María.
Gracias por haberte abierto a la gracia, y a la escucha de la Palabra, desde siempre.

Gracias por haber acogido en tu seno purísimo a quien es la Vida y el Amor.

Gracias por haber mantenido tu "Hágase" a través de todos los acontecimientos de tu vida.

Gracias por tus ejemplos dignos de ser acogidos y vividos.

Gracias por tu sencillez, por tu docilidad, por esa magnífica sobriedad,
por tu capacidad de escucha, por tu reverencia, por tu fidelidad, por tu magnanimidad, y por todas aquellas virtudes que rivalizan en belleza
entre sí y que Dios nos permite atisbar en Ti.

Gracias por tu mirada maternal, por tus intercesiones, tu ternura, tus auxilios y orientaciones.

Gracias por tantas bondades. En fin, gracias por ser Santa María, Madre del Señor Jesús y nuestra. Amén.

       

martes, 3 de marzo de 2009

¡Oh Corazón de María!


¡Oh Corazón de María!

¡Oh Corazón de María, Madre de Dios y Madre nuestra!
¡Corazón amabilísimo, objeto de las complacencias
de la adorable Trinidad, y digno de la veneración
y ternura de los ángeles y de los hombres!

¡Corazón el más semejante al de Jesús, cuya imagen más perfecta eres!
Corazón lleno de bondad y en gran manera compasivo de nuestras miserias!

¡Ah! Hacednos sentir ahora, ¡oh Virgen piadosísima!, la dulzura de vuestro corazón maternal y la fuerza de vuestra intercesión ante el de Jesús. Amén

Vistas de página la semana pasada